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Chalupas con Nopales
4 January, 2016

Matando al piloto

Arranque emprendamos

“Matando al Piloto”

El papel de las empresas en una economía es muy diverso, ya que además de ser fuentes creadoras de empleos y satisfactoras de necesidades (mediante la creación de productos o servicios) coadyuvan con el gobierno al fomento de una economía sana. Es innegable que el avance económico de cualquier país está íntimamente ligado al de su sector empresarial.

México requiere de la necesidad de fomentar la personalidad emprendedora como un medio para crear fuentes de empleo y para nadie es nuevo el hecho de que uno de los grandes problemas que enfrentamos como país es el desempleo, gravísimo problema, el cual puede ser subsanado en gran parte mediante el fomento de creación de empresas.

Hace algunos meses conocí a un buen amigo y en una de las tantas conversaciones que he tenido con él surgió una frase que me hizo sentido, la frase es “Matar al piloto”, esta frase hace sentido cuando te cuestionas porque no te atreves a hacer cosas diferentes, a romper con la rutina y/o forma de hacer las cosas, a tomar el control de tu vida, de tus acciones o decisiones y de la responsabilidad absoluta de los resultados, es decir a no depender de nadie más que de ti mismo, es decir, “Matar al piloto”.

Hay muchas aplicaciones a la frase, vencer un miedo, romper un paradigma, alcanzar una meta, descubrir tus alcances, lograr un objetivo por ti mismo, por citar algunas.

Esta frase me hizo mucho sentido y llevándola al tema del emprendimiento me he preguntado varias veces,

¿Por qué las personas no matan al piloto y emprenden?

En especial las personas que tienen o han adquirido los conocimientos / habilidades para dirigir una empresa y que las ejercen en otras empresas.

Desde mi punto de vista las personas no emprenden por el miedo al fracaso. Es indudable que como personas todos tenemos miedo a diversos factores o situaciones que no podemos controlar o gestionar de forma directa y que no dependen de nosotros. La mayoría de las veces nos cuestionamos si nuestro modelo de negocio funcionará, si la inversión que realizaremos en tiempo y recursos fructificará y nos dará beneficios.

Otro factor que influye para no emprender es la comodidad que brinda la estar dentro de la jaula de oro, es decir, los beneficios que tenemos en nuestro empleo actual y que no estamos seguros de obtenerlos fuera de él, el status o reputación que podríamos perder, el comprometer nuestra carrera y el jugarnos nuestros ahorros, etc.

Desafortunadamente hoy día no existe una bola de cristal que prediga el futuro y te garantice que tu idea será exitosa, aunque hoy día hay muchas formas y modelos que te permiten probar tu modelo de negocio antes de echarlo a andar y con ello tener mayor certeza de que tu idea/modelo de negocio funcionará.

Sin embargo los factores críticos que te permiten emprender y manejar el miedo o la incertidumbre están directamente relacionados con la persona, desde mi punto de vista y experiencia propia lo importante es:

Pensar positivamente de ti, de tu plan de negocio, confiar en tus capacidades y conocer y gestionar tus debilidades, frases como: “no sé si podré”, “a ver si sale”, “esto es muy difícil”, “no encuentro colaboración” te llevan al fracaso. Hay personas que emprenden una tarea con un 80 por ciento de seguridad de que van a fracasar, y fallan… ¡naturalmente!. Para hacer una cosa, hay que creerla posible. Puedes, si crees que puedes.

Tener una meta clara y definida en la vida. Saber exactamente hacia donde quieres ir y que quieres hacer. Y una vez que lo sabes debes dedicarte en cuerpo y alma a ello con pasión, entusiasmo, decisión, constancia y determinación.

No debes dejar las cosas para más tarde, para más adelante; es decir, para nunca. Debes ser honesto contigo y tener mucho cuidado con las típicas frases: “cuando tenga tiempo”, “estoy esperando la oportunidad”. El tiempo y la oportunidad no llegan uno las busca.

No debes desistir al primer golpe o dificultad. Somos maestros y artistas en empezar las cosas, pero muy poco tenaces en terminarlas.

Es sumamente importante contar con una pareja que te apoye, que comparta tus sueños e ideas y que esté dispuesta a sumarse a tu emprendimiento. Esta situación pesa tanto, que golpea incesantemente sobre el entusiasmo por triunfar en otros campos de la vida.

Debes amar apasionadamente lo que haces, sino no se puede triunfar. Si lo que haces es obligado por la necesidad. ¡Qué difícil es triunfar! Hay que amar tu emprendimiento.

Pon mucho cuidado al seleccionar a las personas que sumaras o invitaras a participar en el proyecto, una mala elección de ellas es causa de un fracaso absoluto.

Controla la impaciencia. Este paradigma va ligado la falta de ilusión…cuando ésta va perdiendo fuelle, más nos vamos impacientando. Cada día se nos hace más y más difícil. El negocio no funciona y cada vez cobra más fuera la idea de ¿En qué diablos estaba yo pensando cuando me metí en esto?

Sé muy cauto y haz escenarios reales, nunca hagas expectativas irreales. Si ganar dinero ya de por si no es fácil, ¿cuán difícil es ganar mucho dinero? La respuesta es obvia, mucho más difícil.

Debes ser una persona enfocada y a su vez flexible para adaptarte rápido a las circunstancias del momento.

Es muy importante auto motivarte como medio para manejar la frustración ya que en los momentos de vacilación, que seguro los habrá, resultara fundamental.

Cada quien hace de su vida lo que quiere, una aventura apasionante o una triste realidad. Fracasar o triunfar depende, sobre todo, de nosotros mismos.

Al iniciar tu empresa debes dejar el miedo a un lado ya que es un poderoso enemigo que ata, estrangula, paraliza; no se puede triunfar si uno está poseído por el miedo. Total lo único que puede pasar es que fracases y empieces con el paso uno de esta lista.

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